PARAÍSO TROPI(FIS)CAL [SERIE: Yo Sobrevivo Dónde Tú Vacacionas Part 3]
Libreto
En el último episodio hablamos del turismo de asentamiento, el modelo de extracción económica que caracteriza Puerto Rico y el Caribe en el siglo XXI. Les presentamos el viaje de crucero del San Juan Social Club que busca atraer inversionistas al archipiélago. En este episodio, compartimos entrevistas que le hicimos a los personajes de dicho crucero y sus impresiones del paraíso tropi(fis)cal…enjoy.
El Caribe ha sido imaginado como un paraíso terrenal de abundancia y riqueza desde la época de los conquistadores. Paraísos tropicales y fiscales han coexistido a lo largo de nuestra historia, convirtiendo a la región en una plantación industrial, una zona de sacrificio para el capital extranjero. Sin embargo, en el siglo XX la seducción de lo tropical tomó otro rumbo: comenzó a codiciarse por la promesa de un estilo de vida entregado al ocio, al placer y al deseo; sun, sand, sea, and sex.
Pero es ahora, en el siglo XXI, que lo tropical y lo fiscal se han fusionado, no para atraer a empresas sino individuos. En Barbados, Dominica, y St. Kitts y Nevis millonarios pueden comprar ciudadanías y visas, pero en la colonia estadounidense de Puerto Rico, el paraíso tropi(fis)cal se alimenta del Código de Incentivos, la ley 60. Este código ofrece a quienes se relocalizan al archipiélago una exención total sobre sus inversiones y una tasa fija de apenas 4% sobre ingresos locales, en contraste con el hasta 33% que muchos residentes locales terminamos pagando.
Pero además de atraer inversionistas, la ley 60 está diseñada para “convertir a Puerto Rico en un destino turístico de primer orden a nivel mundial…a través del turismo.” El Capítulo 5 de la ley establece amplios incentivos para el sector turístico—entiéndase agroturismo, casinos, condo-hoteles, paradores, turismo médico y náutico, marinas, mega yates, clubes vacacionales, parques temáticos, y claro, hoteles y alquileres a corto plazo— y concede a estos proyectos beneficios contributivos adicionales, como por ejemplo un crédito de 11% en su factura de luz. Que cojones.
Ahora todo proyecto de “desarrollo” está incentivado a incluir un componente turístico para abaratar sus costos, efectivamente convirtiendo al archipiélago en un enclave hospitalario, una economía diseñada para todes excepto los que sostienen la vida aquí en Borikén.
Mientras el colonialismo continúa siendo un estorbo necropolítico para PR, es precisamente lo que nos hace tan conveniente. Es suficientemente exótico, sin requerir pasaporte, ni cambio de moneda, dieta, idioma, o plan de celular; hay muchos vuelos directos y solo tienen que vivir en PR la mitad del año.
A los boricuas se nos está haciendo sumamente difícil permanecer en y proteger nuestras tierras, sin embargo el modelo de desarrollo actual se lo pone demasiado fácil a extranjeros poder asentarse y convertirse en lo que el arquitecto de la ley 60 llama “new boricuas”