DIGITAL NOMADS [SERIE: Yo Sobrevivo Dónde Tú Vacacionas Part 4]
Libreto
Digital nomads, capitalistas del desastre y new-boricuas asientan el Caribe para disfrutar del paraíso tropi(fis)cal. Conocidos como “inmigrantes” cuando vienen del Sur Global, estos “expats” del Norte portan privilegios de clase y ciudadanía, con pasaportes que no conocen fronteras. Su poder adquisitivo altera comunidades. Sus apetitos, insaciables y parasíticos.
Su movilidad es posible gracias a tecnologías emergentes y a las infraestructuras que desarrollan intermediarios para facilitar su transición a una vida virtual, remota y tropical. Criptomonedas, inteligencia artificial, co-working spaces y matcha spots les permiten habitar lugares más asequibles, “exóticos” y fiscalmente generosos como Ciudad de México, Bali y claro, Puerto Rico, sin drásticamente alterar sus estilos de vida
Estos buitres llegaron inicialmente para aprovecharse del desastre de la deuda, los huracanes, la pandemia y el propio capitalismo colonial, la crisis de más larga duración. Han convertido el desastre en fortuna.
Huelebichos como Daven Michaels y Brock Pierce montan “social clubs” exclusivos para conectar con otros evasores huyendo de las regulaciones del estado; quieren descentralización y paraísos libertarios.
Consultores legales como Stolberg Law ayudan a inversionistas a aprovechar la ley 60 y operan espacios de coworking, como Piloto 151, para proveer a sus clientes, incluyendo a Pierce, oficinas virtuales; todo localizado convenientemente a pasos de la Alcaldía de San Juan.
La inteligencia artificial también les ha abierto puertas. Esta pareja de gringo-ricans viven en Dorado Beach, el “Paraíso de Puerto Rico”. Están produciendo películas con inteligencia artificial donde puedes competir por criptomonedas. Cero empleos, cero impacto económico, cero integridad artística. ¿Qué puñetas es esto?
Paraísos tropi(fis)cales, andamiajes coloniales e infraestructuras virtuales posibilitan su capitalismo de desastre. Recuerda que viajar no es neutral. La fantasía de pasar un tiempito en otro país trabajando remotamente y generando ingresos en monedas más fuertes, desestabilizan economías locales. Reconozcamos nuestros privilegios al viajar y mitiguemos el impacto de nuestros apetitos insaciables.